*

Aprenda a prevenir la tendinitis

Sepa como cuidarse ahora que la tecnología está de moda.

Relacionados

Malas posturas, sobrecarga de las articulaciones o repetición sistemática de un movimiento en el trabajo o realizando algún deporte pueden provocar inflamación y dolor en los tendones. Esta condición se conoce como tendinitis y puede ser dolorosa e invalidante.

Comienza con una leve molestia, pero luego de unos días se puede volver un fuerte dolor en las zonas que tienen tendones, como las rodillas o las muñecas. Las causas de este mal pueden ser variadas. Según explica el Dr. Edgardo Neira, traumatólogo de Vidaintegra, “una de las más comunes en los jóvenes en edad laboral se produce por sobrecarga de las articulaciones o movimientos repetitivos. Mientras que en los mayores, su origen se asocia a enfermedades reumáticas o degenerativas. Incluso existen tendinitis de origen infeccioso que pueden generar fiebre”.

Además del dolor, hay otros síntomas que dan cuenta de la presencia de tendinitis, como son el enrojecimiento de la piel, edemas y el aumento de volumen de la zona. “En estos casos se puede asociar a incapacidad de realizar movimientos, aunque esto dependerá de cada paciente”, señala el facultativo de Vidaintegra.

Este tipo de molestias se produce principalmente en aquellas zonas que hay tendones. Cuando el dolor o inflación se da en el hombro, la patología se conoce como manguito rotador; en la rodilla, rotuliana o cuadricipital; en el tobillo, aquiliana, mientras que en las manos se denomina tendinitis extensores o de flexores.

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

Los tendones son los encargados de mantener unidos los músculos al hueso. Están formados principalmente por colágeno que da resistencia y elastina, que los dota de la elasticidad necesaria para realizar el movimiento. Con el paso de los años los tendones se hacen más rígidos y débiles, con lo que el riesgo de sufrir tendinitis es mayor.

Una manera de prevenir su aparición es evitar los movimientos repetitivos y frecuentes durante mucho tiempo, sobre todo si utilizamos objetos pesados. Es el caso de los obreros que trabajan con herramientas manuales o mecánicas, los hojalateros, las modistas, las peluqueras, entre otros oficios. “En recientes investigaciones se ha demostrado que quienes hacen labores administrativas o pasan muchas horas tipiando frente al computador no correrían este riesgo”, agrega el especialista de Vidaintegra.

Si se va a realizar cualquier actividad física es importante hacer un calentamiento previo de la zona que se va a trabajar, esto permitirá que los tendones estén más elásticos y sean capaces de aguantar mejor la intensidad de la fuerza, sin ocasionar lesiones. A esto se le debe sumar una correcta ejecución de los ejercicios a través de una buena postura y levantando el peso siempre mediante los músculos y no con los tendones.

Si hablamos de tendinitis en adultos mayores, a pesar que el proceso degenerativo no se puede evitar, es posible controlar sus molestias con un diagnóstico precoz, con rehabilitación y, en algunos casos, con cirugía.

Según el Dr. Neira, un punto importante es la musculatura, ya que un desarrollo adecuado ayudará a prevenir la aparición de esta patología. Por esta razón, incentiva a mantener una actividad física permanente.

Con respecto al tratamiento, una vez realizado el diagnóstico se debe buscar la causa de la molestia. “Generalmente con reposo, analgesia y rehabilitación, el cuadro cede. Sin embargo, hay casos más rebeldes, por ejemplo, cuando existe además una lesión del tendón, aquí el manejo quirúrgico puede ser una buena alternativa”, asevera el traumatólogo.

EJERCICIOS PARA MANTENER LA SALUD DE LOS TENDONES

Patricio Aravena, kinesiólogo de Vidaintegra, recomienda a quienes tienen largas jornadas laborales realizar una pausa cada cuatro horas durante 10 minutos y hacer los siguientes ejercicios:

•             Para hombros: Ponerse de costado y apoyar el lado derecho sobre la pared. Estirar el brazo derecho y doblar el codo en 90 grados. Con la mano opuesta tomar la muñeca y empujar el brazo 30 veces hacia arriba y luego 30 hacia abajo, hasta que toque la pared. Realizar el mismo procedimiento en el otro costado.

•             Para codo: Para trabajar esta zona se debe estirar el brazo y empuñar la mano, posteriormente se dobla la muñeca hacia abajo hasta sentir cierta tensión. Mantener esa posición por 10 segundos. Realizar 10 repeticiones en ambas manos.

•             Para el pulgar: Estirar el brazo, imitando la posición que se utiliza al saludar dando la mano. Luego, empuñar la mano dejando el pulgar adentro y empujar hacia abajo. Mantener esa posición durante 10 segundos, repetir 10 veces. Realizar el mismo procedimiento con la otra mano.

Comenta esta nota