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Monja expulsada del Lago Ranco cuenta su versión

"La verdad es que yo terminé temblando y casi llorando", declaró.

Siguen las repercusiones tras el polémico video que fue viralizado estos días en las redes sociales, donde el presidente de Gasco, Matías Pérez Cruz, en una actitud agresiva echó a tres veraneantes de la orilla del Lago Ranco, con la excusa de que se encontraban en su propiedad.

Claudia Figueroa, una religiosa que estaba entre las mujeres que fueron expulsadas por el empresario, contó su versión de lo que ocurrió en el balneario de la Región de Los Ríos. “La verdad es que yo terminé temblando y casi llorando de impotencia, de rabia y de miedo”, reconoció a Cooperativa, asegurando que las tres afectadas se sentían “indefensas” ante el ofuscado hombre.

En el video, ella es la que le menciona a Matías Pérez Cruz que "es cristiana", a lo que él le responde "yo también soy cristiano". Además, Claudia reveló que el hombre se molestó aún más cuando le pidieron que les mostrara un título que dijera que su terreno deslindaba con el lago y que ellas no podían hacer uso de ese espacio.

Finalmente, la religiosa contó que durante los cerca de 20 minutos que duró la discusión el sujeto le quitó unas sandalias y el teléfono a su prima, que trató de arrebatar el bolso a su mamá y que a ella logró sacarle el celular (situación que se puede apreciar cuando finaliza el video) y la amenazó con tirarlo al lago. Finalmente, declaró que cree que Pérez Cruz se aprovechó de que “eran tres mujeres solas” y siente que a lo menos el hombre debe pedirles disculpas. 

Mira el video del caso del Lago Rapel aquí:

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